¡Únase a nosotros mientras nos reunimos para servir y cuidar de nuestros terrenos de la iglesia! Ya sea barriendo, podando u organizando, cada ayuda hace la diferencia. Aprovechemos esta oportunidad para trabajar codo con codo, construir comunidad, y administrar el lugar que Dios nos ha dado. Todos los hombres son bienvenidos - ¡trae tus guantes, herramientas si las tienes, y un corazón de siervo!




